martes, 27 de julio de 2010



A Veces me pasa esto de encontrar las tomas de la pantalla en alguna carpeta de la computadoray recordar un poco aquello que paso hace tanto y hace poco. Esa teclita que está por ahí y si setoca. Bue. Termina en cualquier cosa.



Pameos


Mis dedos saborean un collar

tu mirada gris asesina

tómame despierto entre tus piernas.

Me hubiera gustado pasar

una o tal vez dos vidas

acariciándote los flancos luciérnagas.

Desnudo y con cicatrices blancas

en mis sueños te apareces

flor, pétalo, hojita.

En el jardín de manchas

secretos azules, rojos, violetas

una cortina con volados deshace al alba.

Entre voces algo lejanas

a la pared la siento fría

intercambiamos los lugares en la cama.

Si alguna vez volvemos al páramo

no prometo ser tu Heracles

sí besarte sobre el pasto como Morfeo.

lunes, 26 de julio de 2010

Uno y días como esos.

Tomamos unas chevas? Dijo uno. Bueno dale dijeron casi al mismo tiempo. Uno se puso a tocarle el cordoncito de la capucha de su campera, mientras el otro hablaba de la seguridad. Un vacío entre ellos, la separación, la palanca de cambios, uno en cada asiento, la seguridad en otra parte y en el cinturón. Es que sí, detesto la seguridad, detesto la gente que va a lo seguro, o sea ¿con qué necesidad? El del asiento del conductor seguía mirando, escuchándolo, Es que sí para qué quieren la seguridad, no se necesita, estar expectante a que algo va a salir mal si no ponemos esto o lo otro sobre la mesa, entonces también las religiones nacen de la falta de seguridad de la gente, o esa cosa que se llama ser precavido. Arrancó el auto y salieron a dar unas vueltas, el acompañante seguía, lo seguro es una mierda pura, mil ojos de argos, todos somos inseguros y la belleza está en las vulnerabilidades, en los talones de Aquiles que tenemos, en la porción de la espalda de Sigfrido que se le pegó la maldita hoja de tilo ¡Qué hoja de mierda! Doblaron en una calle oscura, frenaron frente a un parque con pista de skate. Si él se hubiera dado cuenta de que no todo su cuerpo fue bañado por la sangre del dragón, pero bueno, no salió. Es que si sabés que algo es seguro, sería aburridísimo, ahora nos tiramos en la cama, nos sacamos la ropa, hacemos el juego del amor o del sexo o de la palabra muda o de lo que fuera. Ignorar el futuro suele ser la mejor parte de estar vivos, dentro de la cual, es importantísimo estar atentos a esos sucesos que podrían llamarse improbables, pero que son los más dulces. Tomar la rienda de acuerdo al segundo vivido, sí, lo otro ya se fue, estamos en otra. El conductor lo miraba, como ido en otros pensamientos, entonces tenés que dejar la seguridad y tirarte de lleno en esto que no sabemos bien que es, que no es ni bueno ni malo ni lindo ni feo, dejar de lado la moral, tirarse al vacío y llenarse de eso. El conductor comenzaba a tocarle las manos al acompañante, las miradas entre las palabras, la calle oscura, los ojos brillantes, es que si ya te conocés la historia por completo ni vas a querer vivirla, es obvio que si me iban a matar en la calle hoy no iba a salir, no te parece? Bueno entonces, si nos entregamos ciegamente a la muerte, por qué no podremos entregarnos sordamente a la vida, eh? Se miraron un rato, nadie dijo nada, el juego ya estaba jugado. Por eso me molestan esas personas que se aseguran de mil cosas antes de salir de su casa. Si no se puede no se puede, y listo. Aceptar es parte de la vida también, dejemos de forcejear las cosas, somos ladrones de nuestros destinos, somos lo peor que nos puede pasar si actuamos de esa manera. Sufrimos, todos sufrimos, así que nada de miedo. Yo cuando veo a alguien un poco cómodo, dudo! Dudo mucho. No puede ser que estés cómodo en la vida, la comodidad se fue cuando te parió tu madre entonces no me vengas con que sos el pibe más tranquilo del mundo por que no da. Decíme aunque sea que no te gusta el puto suelo que no para se ser tan duro, decíme lo que quieras, menos que todo esta bien. Odio completamente eso, nada sigue bien después del parto, el útero es el lugar más cómodo del universo, ni los sueños ni la droga ni el alcohol, pero, decíme aunque sea que las cosas podrían estar peor. Odio que se hagan los que está bien y busquen esa miga de seguridad, que en realidad no significa nada más que una creencia para ellos, no? No se miraron, cerraron los ojos y las bocas se encontraron en un beso que abrió la noche hacia otros juegos de azar. Qué lindo cuando podés pasarte horas atándole hilos que encontrás casualmente por la vida, a alguien que encontrás casualmente por la vida, en esta vida que nos encuentra aca, juntos en el auto. A uno le faltan más días como estos para sonreír todo el año.

viernes, 23 de julio de 2010

Juegos mentales

Al poco tiempo de conocerse ya se quisieron. Poco es una cantidad pobre y nada clara para evidenciar el paso del tiempo, sobretodo cuando poco refiere a la necesidad de mantenerse en contacto con el vidrio de las agujas del reloj, esas perras frías que no paran de latir. Entre tanto un paso era un paso, y seguían conversando con entropía, paradójicamente de la locomoción en el vacío. Y lo bueno en todo esto era que ambos desconocían sus nombres, direcciones y sueldos. Usted imaginaba de todas maneras los posibles caracteres que podrían conformar el nombre de aquel hombre tan culto y enigmático, quizás empiece con M o con L, usted se fascinaba pensando en que podría llamarse Martiniano o Lautaro. Siempre tan pudoroso, no lo miraba tanto a los ojos, sin embargo observaba minuciosamente el nudo de las zapatillas, el callo del dedo índice del hombre que lo acompañaba a quién sabe dónde, e imaginaba ahora Lautaro o Martiniano atándose los cordones, escribiendo una sarta de poesía simplista y recopilando información sobre la física, descansando de vez en cuando para que no le duela el dedo índice, el callo en formación, la lucha de las inspecciones y el diálogo. Sería posible también que se llamase Roberto y lo llamaran Beto o Tito y que eso no le agrade demasiado a usted, y que lo deje por no ser lo que en realidad usted siempre pensó que él era. Una pena pensar que lo lindo del momento estaba yéndose por la cloaca de Santa fe y 25 de Mayo ¿Ya estamos en Sante fe? Se pregunta usted algo consternado. Seguían caminando, la noche se hacía más de noche y ustedes se hacían menos ustedes y más usted y él. Y no es por culpar a nadie, pero el que tiene la culpa acá es usted ¿con qué necesidad me dice que era tan importante imaginar que le decían Beto? Pues está bien claro que mientras Beto le contaba sobre La importancia de llamarse Ernesto, usted pensaba que el podría en todo caso no ser un San Martín, sino más bien una especie de Salomé ¡Qué cultura gay de mierda! Hablar de la heterosexualidad por el simple hecho de que si hablaba de la homosexualidad iba a ir preso, pero ¿no fue preso de todas maneras? ¿Y Bosie? Es terrible tu historia, pero te quiero Oscar, en lo más profundo de tu ser viven las bellezas de las piernas de los griegos, de todas maneras preso por puto. Se le han encontrado rastros evidentes de sodomía activa y pasiva, pobre Oscar, yo te hubiera amado a pesar de que te llamases Robert o Jhon. Pero acá no estoy yo. Está usted haciéndose el serio, intentando caerle bien al chico sin nombre ¡Qué delicia ignorar su documento! Pero a usted le asusta todo eso. La palabra empieza cuando las letras se escriben en su mente. Esa terrible paranoia de ir escribiendo mentalmente las palabras que las dice el dialogante sin que se pierda el hilo de la conexión interna. Tratar de interpretar. De eso se trata todo el tiempo, ver las figuras mentales de las letras, ponerle colores según la entonación, la forma de su boca diciendo “movimiento”, todo entra en el juego.
De repente se tiraron frente a un árbol sin nombre, se miraban, se tocaban. Se besaban. Lamentablemente no se dio, pero a veces esas cosas pasan, y los planes son esas otras cosas que nos hacen sufrir. A usted lo que le falta es dejar de pensar y comenzar a vivir en el vacío. Vivir. A uno no le falta nada, pues no planeo todo lo que nos pasó.

martes, 6 de julio de 2010

A veces quisiera uno tener pecas

El pelo hacia el costado, la pose mientras nadie mira, las zapatillas perfectamente limpitas. El chupin o las botitas. Usted se sabe lindo y hasta hermoso y pretende ser humilde. Sonríe casi como desconociendo que los demás lo miran con deseo, que el beso que no le dan es el que no permite; usted es egocéntrico y lo sabe mejor que ninguno. Histriónico por definición, poeta del cuerpo por falta. Ya se cansan de observarlo y se animan al diálogo y a la sumatoria de gestos, los labios como para afuera, los párpados como relámpagos, las mejillas. Mientras todos se muestran usted posa, y se hace creer que no entiende el por qué de las situaciones, nadie habla con nadie por las noches si no quisiera nada señor. Usted se vuelve sólo a su casa. Marchito. Tendría que aprender a demostrar que tenemos una fuerte atracción por los mirones ¿se podría hacer algo con eso? En cuanto a lo que a uno le respecta, cuando le hablan con vergüenza y hacen cosas con los dedos, uno desearía tener un poco de pecas en la nariz y otro poco por debajo de los ojos. Para enamorar a esos que no te miran cuando te hablan, a esos que tiemblan. Uno volvería feliz a su casa con una nueva mirada de un nuevo enamorado, de la noche anterior que lamentablemente ya pasó. Y colorín colorado. etc. A veces uno quisiera tan pocas cosas para dormir lleno.